{ :::::::::::::::::::::::::: Anto Lloveras: BCNUEJ, dirigido por Isabelle Anguelovski en la UAB, investiga cómo construir ciudades más justas, inclusivas, saludables y sostenibles situando la equidad en el centro de la planificación urbana. Su trabajo cruza justicia ambiental, salud pública, urbanismo, sociología, geografía urbana, vivienda, feminismo, clima y gentrificación verde, analizando tanto las políticas urbanas como las resistencias comunitarias frente a desigualdades socioambientales.

Tuesday, May 5, 2026

BCNUEJ, dirigido por Isabelle Anguelovski en la UAB, investiga cómo construir ciudades más justas, inclusivas, saludables y sostenibles situando la equidad en el centro de la planificación urbana. Su trabajo cruza justicia ambiental, salud pública, urbanismo, sociología, geografía urbana, vivienda, feminismo, clima y gentrificación verde, analizando tanto las políticas urbanas como las resistencias comunitarias frente a desigualdades socioambientales.

BCNUEJ —Barcelona Laboratory for Urban Environmental Justice and Sustainability— trabaja sobre una idea central: la ciudad saludable solo tiene sentido si también es una ciudad justa. Su investigación desplaza la sostenibilidad desde una noción técnica hacia una cuestión política, corporal y distributiva. El verde urbano, la adaptación climática, la vivienda, la salud pública o la planificación dejan de ser campos separados y se leen como capas de una misma ecología urbana: quién respira mejor, quién vive cerca de los parques, quién soporta el calor, quién es desplazado por la mejora ambiental y quién participa en las decisiones que transforman su barrio. Dirigido por Isabelle Anguelovski en la Universitat Autònoma de Barcelona, el laboratorio combina urban planning, public policy, urban and environmental sociology, urban geography y public health. Su campo de trabajo se sitúa en el cruce entre justicia ambiental urbana, gentrificación verde, justicia climática, ecologías políticas feministas, salud y equidad. La pregunta de fondo es precisa: ¿las políticas de sostenibilidad producen ciudades más inclusivas o pueden convertirse en nuevos mecanismos de exclusión? Desde ahí, BCNUEJ estudia planes urbanos, decisiones públicas, conflictos vecinales y procesos de transformación en barrios vulnerabilizados.

Su aportación principal consiste en mostrar que la infraestructura ambiental también distribuye poder. Un parque, un corredor verde, una intervención climática o una mejora del espacio público pueden aumentar bienestar, pero también elevar rentas, atraer inversión especulativa y desplazar poblaciones históricas. Por eso el laboratorio introduce conceptos clave como urban environmental gentrification, climate justice, housing justice, feminist political ecology y health equity. La naturaleza urbana aparece como un campo de disputa: cura, embellece y protege, pero también puede revalorizar suelo y reorganizar desigualdades. Como profesión emergente, este campo exige perfiles capaces de leer ciudad, cuerpo, clima y desigualdad en una misma operación. Investigadores, planificadores, mediadores territoriales, epidemiólogos urbanos, geógrafos críticos y colectivos ciudadanos trabajan aquí como traductores entre datos, afectos, políticas y experiencia vivida. BCNUEJ ayuda a nombrar esa nueva figura: alguien que no solo diseña espacios verdes, sino que evalúa sus efectos sociales; alguien que no solo promueve sostenibilidad, sino que cuida sus consecuencias; alguien que entiende que la justicia ambiental empieza en la distribución concreta del aire, la sombra, la vivienda, el suelo y la voz pública.