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Saturday, August 31, 2024

Estéticas de resistencia__________LAPIEZA SALÓN DE ARTE RELACIONAL



Acumulaciones



















El barrio de Malasaña y sus aledaños constituyen un espacio densamente poblado dediferentes manifestaciones artísticas contemporáneas. El arte contemporáneo, siendo una expresión de las complejas implicaciones de la sociedad actual, no siempre ha conseguido involucrar a los ciudadanos en la comunicación que pretende establecer. En muchas ocasiones ha sido acusado de “encerrarse en su torre de marfil” y, con frecuencia, recurre a planteamientos circulares y reflexiones herméticas que mantienen alejados al grueso de la población. Las posibles causas de este hermetismoson variadas y algunas de ellas se apuntaban en anteriores artículos. Lo contrario, sin embargo, también es cierto. Existen ciertas manifestaciones artísticas contemporáneas con genuina vocación comunicativa, pero al pertenecer a un ámbito cuya imagen predominante es la de su impenetrabilidad, estas otras propuestas se ven contaminadas por la imagen dominante.
Es el caso, por ejemplo, de la instalación mutante que se exhibe en la sala LAPIEZA. Se trata de un espacio volcado hacia la comunicación abierta con la comunidad en la que se localiza. Un espacio sin pretensiones elitistas, que se esfuerza por difundir otro concepto del arte contemporáneo distinto del que popularizan los grandes eventos del arte, siempre ligados a escandalosos presupuestos que los desacreditan. Un espacio, cuyas propuestas incluyen a los visitantes de diferentes formas, bien sea mediante su participación en las ‘performances’ que organizan o mediante su involucración en las acciones socioplásticas que proponen, o simplemente mediante la inclusión participativa y/o reflexiva en la serie cambiante de la instalación que se despliega constantemente en la sala. Una de las ventajas de este espacio, y su formato de instalación acumulativa y mutante, es que al estar compuesta de un sin fin de propuestas, éstas ejercen un poderoso efecto potenciador de la experiencia. Una de las experiencias posibles es la percepción de determinadas estéticas de resistencia.

¿Qué son las estéticas de resistencia?


Propuesta de código abierto
Consideramos estéticas de resistencia a aquellas propuestas que sostienen narrativas que se oponen en alguna medida al discurso hegemónico o dominante, mediante el empleo de estrategias plásticas que exploran distintas formas comunicativas. El entorno de LAPIEZA, en sí mismo, es ya una propuesta estética de resistencia, al menos en lo que se refiere a su narrativa relacional, y al radical contraste que ofrece con respecto a otros modelos de ‘galería de arte’. Pero además, su especificidad en lo relativo a los lenguajes formales que privilegia (que se manifiesta en el tipo de arte que “expone”), también constituye cierta estética de resistencia, dado que se alía con algunos discursos vanguardistas históricos con evidentes implicaciones “de resistencia” (desde el dadaísmo y constructivismo hasta el situacionismo)
Pero además, dentro ya de la instalación, en el ámbito de las propuestas particulares, predominan formas plásticas de comunicación (es decir, mensajes) que también remiten a narrativas que se resisten a lo que comúnmente damos por sentado. En este contexto pueden ser consideradas críticas aquellas estéticas que implican procedimientos contrarios a aquellos más solicitados o valorados. Así, los procedimientos de acumulación se oponen a la dinámica dominante de recambio rápido y vida útil cada vez más corta, mientras que la estética ‘do it yourself’ D.I.Y. (hazlo tú mismo) se resiste a los acabados característicos del diseño elitista y los inaccesibles bienes de consumo exclusivos. La estrategia del ‘work in progress‘ (trabajo en realización), además de tergiversar la lógica mercantilista del producto acabado y listo para su consumo, privilegia el proceso por encima del resultado, en aquellos casos en los que el resultado es concebido como producto separado artificialmente de los mecanismos de producción. En este sentido, muchas de las mercancías que se consumen en el entorno globalizado se nos presentan de tal manera que ocultan los procesos crueles e injustos que los sustentan. En este contexto, buscar un aspecto abiertamente inacabado, en todos los sentidos (inacabado como no finalizado y en progreso, inacabado como no rematado por procesos de lujo que imprimen propiedades elitistas a los objetos, inacabado como carente de un sentido cerrado, etc.), adquiere dimensiones de estética de resistencia al desafiar diversas convenciones relativas a la mercancía valiosa, esa estética que justifica la sobrevaloración del precio, que acrecienta la diferencia entre valor de uso y valor de cambio.
De la misma manera que la acumulación, la reutilización desafía también la obsolescencia en la que se basa la producción creciente de mercancías, base material que determina todo el sistema de consumismo y que en último término genera repercusiones socioeconómicas nefastas. La reutilización no solo alarga la permanencia de los objetos como forma de combatir la obsolescencia, además reinserta en el sistema signos que han sido prematuramente excluidos, y su reutilización exprime al máximo su capacidad comunicativa. Esta faceta ‘semionáutica’ de la estética, su capacidad para abrir nuevas vías de significado que interconecten signos que permanecían aislados entre sí, es en sí misma también una resistencia contra los sentidos rígidos y unívocos, contra los significados preconfigurados e inmutables de los discursos hegemónicos. Los procesos semionáuticos de la reutilización conducen a resignificaciones importantes a la hora de poder establecer discursos de resistencia a partir de los elementos disponibles, entendiendo que solo están disponibles aquellos elementos que tolera el discurso hegemónico, aún cuando los tolere únicamente porque los emplee para la elaboración de su propio discurso. El discurso resistente se elabora a partir de los mismos signos que el hegemónico, pero elabora significados alternativos para los mismos signos.

Instalación en LAPIEZA que actúa como un gigantesco hipertexto
En este mismo sentido de resignificación de elementos del discurso hegemónico operan también estéticas derivadas de fenómenos contemporáneos como el hipertexto o la metáfora de las redes. Otros fenómenos son unívocamente resistentes, si bien el discurso dominante puede servirse de ellos para sus propios fines de hegemonía. Se trata de estéticas basadas en el concepto de código abierto o de colectividad asamblearia.
De esta manera, LAPIEZA, tanto en su conjunto instalativo como en sus propuestas individuales, constituye en general una acumulación a base de materiales en gran medida reutilizados, en la que predomina el acabado característico de la estética D.I.Y., a la hora de elaborar complejos procesos semionáuticos de relación entre diferentes signos que se reinsertan en el conjunto de la instalación, que a su vez permanece continuamente en proceso abierto de trabajo, y por tanto inacabada y dispuesta a seguir incorporando significados y material comunicativo. Así, la instalación funciona como un gigantesco hipertexto, un mensaje plagado de referencias y vínculos que remiten a otros “textos” tales como las performances, los eventos de PALMA CENTRAL, y vínculos más lejanos que se dirigen a diferentes aspectos de nuestra cultura tales como el concepto de arte, la democratización de la creatividad, las relaciones vecinales, y en definitiva la posibilidad del arte de contribuir a renegociar lo común. LAPIEZA funciona, por lo tanto, como una gigantesca representación de una de las producciones culturales más esperanzadoras de la sociedad actual, el código abierto. Abierto a la participación y a la renegociación colectiva de los significados de aquello que es común a todos.
DANIEL MARTÍN BAYÓN
CONVERSACIONES CON ANTO LLOVERAS 
https://somosmalasana.elperiodico.com/esteticas-de-resistencia/

Monday, February 11, 2019

Estética relacional y socioplástica




Escaparate de Lapieza 
Desde hace unos años, y en diferentes contextos, se viene produciendo una creciente focalización del interés en los procesos relacionales e intersubjetivos. La psicología, la sociología, la biología o la neurociencia, entre otras disciplinas, dejan de centrarse en las entidades concretas que convencionalmente se definían como individuos, para pasar a interesarse por la fluida red de relaciones en las que se insertan.


LINK TO ENGLISH VESRSION
https://antolloveras.blogspot.com/2020/02/socioplastics.html
El arte tampoco es ajeno a este cambio de paradigma que supone desplazar los límites del hasta ahora estrecho concepto de individuo, para incluir en él las relaciones que establece. Desde hace muchos años se plantea el objeto artístico como interactuando con los diferentes sujetos que lo rodean e incluso inmerso en su propia red de relaciones significativas. En este sentido se ha desarrollado toda una teoría centrada más en la recepción de la obra de arte que en su producción. Pero aún así, se han mantenido las diferencias entre obra-objeto, sujeto-productor y sujeto-receptor. En los últimos 10-20 años, sin embargo, y en estrecha relación con tantos factores que es imposible analizarlos en este espacio, existe un tipo de representación artística que pretende borrar también estos límites, proponiendo un tipo de arte que consiste precisamente en la relación.
Si en el acontecer de esta relación se genera algún tipo de objeto artístico, éste formará así mismo parte de la relación y de la obra, pasando a enriquecer aún más la red relacional, pero la mera producción de objetos no es en sí misma la finalidad. Una característica de este tipo de arte relacional, es la preocupación generada por la percepción del empobrecimiento general de la esfera relacional mediada por la globalización y por las formas de relaciones impuestas. No se trata de preferir formas arcaicas u obsoletas de relación frente a innovaciones tecnológicas en este ámbito, sino de la resistencia ante la reducción forzada del repertorio. Desde estas perspectivas se entiende que el desmantelamiento de algunos modos relacionales obedece a intereses que pretenden desarticular la capacidad generativa social, de forma que, relaciones potencialmente transformadoras son sustituidas por relaciones cómodas, sin conflictos y acríticas. Muchas propuestas de arte relacional, por lo tanto, al promover un reestablecimiento de repertorios relacionales que conduzcan a la generación de cambios sociales, incluso a nivel microlocal, reactivan movimientos a nivel vecinal y de barrio con vistas a recobrar todo su potencial transformador.


Lapieza y su intensa actividad relacional.


En el barrio de Malasaña está teniendo lugar una actividad relacional intensa que se despliega desde el espacio LAPIEZA en la calle Palma 15. En ocasiones anteriores nos hemos referido a este espacio del barrio como uno de los más dinámicos en lo relativo a la génesis de ecologías culturales. Quizás sea necesario explicar algo el funcionamiento de este sitio. Se trata de una sala que, como su nombre indica, presenta una “pieza” constituida a partir de las aportaciones que diferentes personas realizan. Esta pieza se va transformando, en paralelo a la relación que se va estableciendo en el seno del espacio. Pero además, el ámbito relacional sale al encuentro de la calle, en actividades culturales-relacionales periódicas como Palma Central, evento que agrupa a diversas entidades culturales de la calle Palma una vez al mes.
Pero volvamos a LAPIEZA. Allí, a través de “mutaciones” periódicas, el conjunto de la instalación (formada, recordemos, por las aportaciones de diversos productores) se va transformando a un ritmo creciente mediante estrategias de acumulación y de lo que N. Borriaud denomina semionáutica. La semionáutica es el proceso por el cual se establecen nuevas vías de comunicación entre signos de distinto tipo. Desde esta perspectiva, el arte en LAPIEZA deja de ser un proceso de generación de objetos para pasar a ser una actividad dedicada a establecer nuevas conexiones y sentidos entre los distintos signos que nos rodean. Dado que LAPIEZA se autodefine con vocación “socioplástica” y como espacio dedicado al Junk Art, es evidente que las nuevas conexiones y sentidos que se generan en su ámbito tienden a intentar hacer conscientes los procesos sociales y a intervenir sobre ellos, para lo cual se emplean estrategias tales como la performance y diversas actividades que podrían encuadrarse en el arte procesual, pero tampoco renuncian a la manifestación socioplástica en forma de vídeo, instalación o incluso formas aparentemente más tradicionales como pintura o escultura. Cuando así sucede, se privilegia la elaboración a partir de objetos preexistentes, y no debido a una vocación de reciclaje superficialmente ecológica, sino en el contexto de la semionáutica descrita, como forma de reintroducir en los circuitos de sentido signos prematuramente desechados que conservan poder significante para la elaboración de narrativas diversas.
Es obvio, por lo tanto, que en este proceso se generan objetos, pero su principal misión será la de servir de nexo o estación de intercambio entre signos que previamente estaban incomunicados, La socioplástica relacional que promueve LAPIEZA no se restringe a un único ámbito espacial como pueden ser los eventos organizados en la sala. Ni siquiera se limitan al espacio de la calle Palma en el ámbito del evento cultural Palma Central. Se expanden por todo el barrio de Malasaña y aledaños en sinergias entre diferentes entornos, y ocupan también espacios virtuales como la comunidad relacional creada en la red social Facebook, o la blogosfera mediante el blog lapiezalapieza y todas las ramificaciones que parten de ellos. Esperamos que en esta nueva temporada que se inaugura, LAPIEZA siga contribuyendo al enriquecimiento de la esfera relacional y a su transformación socioplástica, desde el barrio de Malasaña hasta todo el mundo globalizado.



Sunday, February 10, 2019

El (súper)mercado del arte

Estos eventos concentran, en unos pocos días, la mayor parte de las compras que diversas entidades públicas y privadas realizarán a lo largo de todo el año. De todas ellas, evidentemente es ARCO la más prestigiosa y conocida, y la que más volumen de transacción implica. El resto, JUSTMAD y ARTMADRID, se organizan a su alrededor para cubrir el máximo rango de las posibilidades comerciales (desde las galerías con los productos más convencionales hasta las nuevas manifestaciones del arte emergente, pasando por las galerías importantes excluidas de ARCO). Es de sobra conocido que estas ferias se gestionan en gran medida con dinero público, por lo que los escándalos en lo relativo a sus sistemas de inclusión o exclusión siempre están servidos. Además aportan otras noticias sonadas, que mantienen ocupados a los medios de comunicación durante algunas semanas, tales como piezas chocantes o cifras desorbitadas al alcance de pocos ciudadanos comunes. Mientras tanto, entre escándalo y escándalo, los discursos establecidos en torno al arte contemporáneo se consolidan: desde el tópico de la “tomadura de pelo”, hasta el de la excentricidad elitista, el arte contemporáneo se construye como algo ajeno al ciudadano.
Una interesante cuestión sería el debatir a qué intereses sirve este discurso consolidado sobre el arte contemporáneo, máxime cuando su mantenimiento se refuerza a costa de la exclusión de otras narrativas alternativas de mucho mayor interés sociopolítico, como aquellas sostenidas por muchas de las vanguardias históricas y neovanguardias, que proponían unademocratización de la creatividad mediante un arte más accesible, menos elitista, y sobre todo, menos entregado a los desmanes de los circuitos mercantilistas. Otra interesante cuestión es el papel que juegan al respecto, tanto las instituciones como la financiación pública, a la hora de avalar un discurso que sirve, no ya a intereses privados, sino a un sistema establecido de “burbuja de mercado” que, en el fondo, mina a la propia institución pública, dado que la fuerza a empeñarse en un círculo vicioso de precios cada vez más elevados siempre que pretende una adquisición, que a su vez contribuirá a una escalada de precios del artista consolidado mediante esa adquisición.
En este sentido, el discurso hegemónico del arte contemporáneo, adornado con sus clichés y tópicos habituales, y el sistema especulativo del mercado del arte, parecen servir a los mismos intereses: la consolidación de un entramado deprestigio, que sirve a intereses elitistas, que se sostiene en buena medida con dinero público en virtud de su supuesta utilidad social, y que malversa tanto los fondos como el prestigio que los ciudadanos otorgan, sin ni siquiera cuestionarse el porqué de ese otorgamiento, que se perpetúa tácitamente cada vez que se asiste a estos eventos, tras pagar la cantidad nada despreciable de la entrada, un coste que en ningún caso cubre gastos, pero que se mantiene para alejar a los curiosos, no iniciados, o cualquier otro colectivo considerado “non grato”. El público asistente avala estas prácticas y discursos de adquisición de status social y acceso al poder asociado, de especulación mercantil, de exhibición narcisista de todos los agentes que intervienen en el intercambio y de elitismo y ostentación. Mientras, los artistas se pavonean, diversas instituciones aspiran a aparecer en el mapa tras una adquisición sonada, algunos empresarios persiguen diversificar la inversión, y unos cuantos millonarios buscan hacer algo que les aporte un valor distintivo en este contexto de elitismo y reconocimiento social.
A una distancia adecuada, los ciudadanos se pasean con la boca abierta, casi inconscientes de los intercambios de poder que tienen lugar y de los que permanecen ajenos, aunque se realicen muchas veces en su nombre, o al menos con su dinero. Deambulando entre los stands de la feria, el espectador acude para confirmar lo ajeno que es a esos intercambios, mientras asiente con indiferencia al discurso oficial: que se trata de asuntos complicados, que son evidentemente importantes y deben seguir sucediendo, pero que están fuera del alcance de su comprensión.
Pues bien, en este contexto, el ciudadano podría por lo menos resistirse. Negándose a acudir a ferias multimillonarias de las que se le mantiene alejado. Oponiéndose a que se hable a la vez del interés general del arte y de lo inaccesible de su lenguaje, como forma de justificar presupuestos millonarios y eludir a la vez la crítica. Manifestándose en contra de un sistema excluyente, que se ampara bajo lo específico del tema o el desconocimiento general del mismo. Protestando contra el empleo de presupuestos públicos para financiar el elitismo del mercado del arte, tal y como está planteado. Evidentemente, no se trata de resistirse al arte contemporáneo, ni a su interés general, ni de negarse a que los presupuestos públicos fomenten la creación artística, o el mantenimiento de instituciones de interés sociocultural innegable, pero sí a que se consolide una narrativa en la que “arte” y “elitismo” (a través de precios millonarios) se hagan pasar por equivalentes o lógicamente unidos. Se trata, eso si, de romper la lógica de la burbuja que funciona en tantos ámbitos, y de consecuencias tan desastrosas, deslegitimando el valor especulativo, a través de presupuestos sostenibles y realmente redistributivos. Para ello, existen otras alternativas. Otras alternativas de arte, de mercado y de consumo, que fomenten un uso de lo público más responsable y sostenible. Otras alternativas en las que el ciudadano sea agente activo, y renuncie a la pasividad de delegar en otros la toma de decisiones que le atañen a él.
En lugar de avalar estos eventos, y sus narrativas asociadas, con su visita acrítica y “contemplativa”, podría acudir a otros eventos donde sí fuera partícipe. Un barrio con narrativas alternativas. Existen espacios más implicados en esta participación activa y construcción de narrativas comunes. Espacios menos convencionales y más volcados hacia la realidad cotidiana de los ciudadanos comunes, ajenos a los intercambios de poder multimillonarios. Afortunadamente, el barrio de Malasaña es rico en estos ámbitos. Desde el Patio Maravillas (calle Pez nº 21) y su consolidado pero siempre renovado discurso crítico, hasta las diferentes iniciativas vecinales orquestadas desde este diario, tales como la exposición de cierres intervenidos artísticamente, o la difusión del arte urbano que realiza periódicamente, la construcción de narrativas alternativas atraviesa el barrio de punta a punta. Otro espacio volcado en la construcción de narrativas alternativas, y específicamente de las narrativas del arte contemporáneo, es la sala LAPIEZA (calle Palma nº 15). Este espacio pretende elaborar un concepto de arte accesible, en todos los niveles, queprivilegie las relaciones que se generan en los distintos intercambios que tienen lugar, más que el beneficio que se obtiene en términos económicos. Aunque esta estética relacional da lugar a objetos artísticos, éstos tienen el valor que tienen en función de las relaciones que contribuyen a mantener y generar, a nivel microlocal (vecinal y comunitario). En este contexto, el “mercado” que propone LAPIEZA es un intercambio relacional no jerarquizado y flexible, proporcional y sostenible.
Adquirir una pieza no contribuye a ningún tipo de elitismo ni prestigio social ampliamente reconocido ni, posiblemente, tenga valor especulativo. Sin embargo, este intercambio consolida relaciones significativas y subvierte discursos hegemónicos, al deslegitimar las narrativas de “especialización” características del discurso del arte. Cualquiera puede ser “coleccionista”, “gestor de compras” y “comisario” de su propia narrativa de vida, cualquiera puede gestionar creativamente su ámbito de acción, sin necesidad de acudir a ARCO a ver cómo otros lo hacen. Cualquiera puede pertenecer al “mundo del arte”, mediante actos mucho menos ostentosos que los que se promocionan en el circuito consolidado. Pero sobre todo, cualquiera puede dejar de pertenecer a un determinado “mundo del arte” que le condena al papel de espectador pasivo y en el que únicamente es requerido para avalar tácitamente el mismo discurso que le excluye.



BAYÓN EN CONVERSACIÓN CON LLOVERAS
SOMOS MALASAÑA
2011

Tuesday, January 8, 2019

CASA ESTUDIO DE MANOLO CALVO --------------------LAPIEZA 972 WILD FLOWERS...........................MADRID 2015

VISITA CON POL PARRHESIA.
LLEGAMOS EN LA TARDE
TARDAMOS EN APARCAR.



MANOLO NOS RECIBE CON GANAS. 

NOS MUESTRA SERIES Y SERIES DE DIBUJOS. 
NOS BAJA LAS ESCULTURAS DE METACRILATO PARA QUE LAS TOQUEMOS. 
NOS ENSEÑA CATÁLOGOS. ANTIGUOS Y NUEVOS EN PREPARACIÓN.

TOMAMOS CAFÉ COLOMBIANO Y COMEMOS TARTA DE CHOLOLATE.

SU TRAYECTORIA,

50 AÑOS EN EL ARTE,
NOS RODEA EN SU CASA MUSEO.

HABLAMOS DE SU ÉPOCA EN BRASIL, DEL ACCIONISMO.

HABLAMOS DE SU PASO POR PARÍS, DE SU RELACIÓN CON CÉSAR Y ARP.
SU INCANSABLE BÚSQUEDA.


EL ARTE DE LA CONVERSACIÓN NOS MANTIENE UNIDOS DURANTE HORAS.

DASARROLLAMOS ALGUNAS ACCIONES
QUE PRONTO ENGROSARÁN LA NUEVA TEMPORADA DE LAPIEZA.





Friday, December 6, 2013

PLANCTON | 06.12.13 | CÍRCULO DE BELLAS ARTES



El proyecto PLANCTON se basa en la conversación y la crítica, tomando como base referencial los grupos de estudio sobre la alta cultura y los procesos de creación contemporáneos. Las líneas argumentales permanecerán abiertas hasta que se visibilice una forma estable, tomando como idea motriz las prácticas artísticas colectivas más relevantes que tengan tangencias con nuestra obra.